Saona no es solo una playa bonita; es una reserva natural protegida de más de 110 kilómetros cuadrados rodeada de una biodiversidad increíble.
Navegar por las diferentes caras de la Isla Saona es la mejor manera de descubrir por qué este rincón dominicano sigue enamorando a viajeros de todo el mundo.
Si tienes ganas de acelerar, llenarte de lodo y descubrir la cara más salvaje de la costa este, aquí te contamos todo lo que te espera en esta ruta llena de acción.